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Primera impresión: Gingitsune

Al escuchar el concepto de Gingitsune, cualquiera asumiría que será una serie de fantasía, y aunque es planteada una situación digna de dicho género, el espectador llegará a convencerse de que lo que ocurre no es nada del otro mundo. todo apunta a que Gingitsune (traducido a Zorro plateado) será otra serie más de recuentos de la vida con algo de drama. Una serie bastante regular, sin algo realmente destacable, pero para nada aburrida.

     La protagonista, de nombre Makoto, es una chica de preparatoria que lleva una vida tranquila con su padre, aunque hay algo que la distingue. Ella es la heredera del santuario del dios Inari, lo que le permite ver a Gintaro, un zorro humanoide que puede ver el futuro y es un mensajero de los dioses, quien se apareció frente a ella cuando tenía cuatro años. Por lo tanto, parece ser que la serie se enfocará en la amistad entre ellos.

     El inicio de la serie es bastante rápido, Makoto da a la audiencia una explicación muy breve de su situación, pero que es suficiente para entender la trama. Al mismo tiempo,  deja en la oscuridad algunos puntos sobre el pasado tanto de Makoto como de Gintario, dando curiosidad al espectador sobre el fallecimiento de la madre de Makoto y el hecho de que Gintaro sea un espíritu solitario sin una pareja.

     Gingitsune no muestra estereotipos mayores, lo cual es bueno y le da algo de seriedad. Los pocos personajes tienen cierto carisma y no tienen una personalidad muy marcada, aunque son un tanto olvidables. Por ejemplo, Makoto es una chica amable, tranquila y algo torpe, pero de un momento a otro pasa a mostrar un lado más dramático, mientras que Gintaro da primero una impresión de ser frío, cortante y despreocupado, y luego muestra un lado bondadoso y tiene sus momentos graciosos. Si hay algo que puede aderezar la serie muy bien, es la habilidad de Gintaro para ver el futuro, con esto, Gintaro le brinda lo necesario a Makoto para ayudar a quienes necesitan una predicción. Mas al mismo tiempo deja un mensaje muy claro, aplicable a la realidad en que se vive hoy en día: «Las personas solo buscan a sus dioses cuando necesitan ayuda».

     Otro aspecto en donde brilla Gingitsune es en el uso de la música, cada canción ambienta perfectamente su escena correspondiente, y le queda a la serie como anillo al dedo. La música es relajante y melódica, a excepción del tema de apertura, que es más movido.

      A pesar de todo esto, Gingitsune tiene una posibilidad de volverse una serie sin dirección, que puede resultar en algo típico como si se llamara «Las aventuras de Makoto y su amigo Gintaro». No parece ir a ningún lugar, pero quizás los misterios del pasado de ambos personajes le den algo de sentido, pues es eso lo que de verdad llama la atención al espectador. La animación no es mala. Es decente pero con fallas muy visibles, como en el caso de Gintaro. Sus movimientos se ven demasiado simples. Incluso cuando habla, solo se ve que su hocico se abre y se cierra. Lamentablemente en el aspecto visual la serie no llama para nada la atención.

     En resumen, Gingitsune tiene lo necesario para entretener a la audiencia, y puede decirse que no es solo un anime más, ya que supera ligeramente el promedio. Sin embargo no tiene nada que llegue a impresionar, ni tiene la complejidad o el realismo que normalmente tiene una serie seinen. Es una serie que no debe ser vista con expectativas muy altas, aunque esto puede llegar a cambiar con la introducción de más personajes, o con el enfoque adecuado en los puntos antes mencionados.

Modificado por última vez enViernes, 11 Octubre 2013 01:27

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