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Esteban

Esteban

Primera Impresión: Fate/Stay Night: Unlimited Blade Works

La serie de Fate/Stay Night animada por el estudio DEEN dejó con un mal sabor a quienes la vieron y muy decepcionados a quienes leyeron la novela visual de la compañía Type-Moon. Tiempo después DEEN hizo una película de la ruta Unlimited Blade Works, que si bien no es pésima, es una mala adaptación pues va demasiado apresurada y deja con muchas dudas a todos los que no conozcan de antemano la novela visual. En esta ocasión le toca al estudio Ufotable tratar arreglar lo que DEEN arruinó, trayéndo una versión de Fate/Stay Night (Unlimited Blade Works) que a simple vista es mucho más completa y mejor animada que la anterior, y hasta ahora cubre a la perfección la historia escrita por Kinoko Nasu, pero sin volverse aburrida.

La trama es simple: cada cierto tiempo, hay una batalla a muerte en la que participan siete hechiceros llamados amos o masters por cómo les llaman en japonés, quienes invocan cada uno a un sirviente, una clase de familiar extremadamente fuerte que lucha para ellos con el fin de ganar la guerra y obtener el Santo Grial, el cual se dice que puede cumplirle cualquier deseo al ganador de la guerra. Lo interesante de los sirvientes es que están basados en su mayoría en personajes legendarios, por lo que cuentan con habilidades especiales muy poderosas provenientes de sus leyendas. Los sirvientes se dividen en las clases Saber, Archer, Lancer, Caster, Berserker, Rider y Assassin, cada una con sus respectivas ventajas y desventajas.  

La protagonista de este episodio es Rin Tohsaka, una chica que a pesar de aparentar ser fría, perfeccionista, responsable y competitiva, es en realidad gruñona, mandona, piadosa y un tanto infantil. Rin es un personaje interesante, está lejos de ser la típica damisela en peligro, pero tampoco se va al extremo de ser una heroína invencible. Lo más extraño de ella es su pasado (el cual muestran en la precuela Fate/Zero), que es bastante trágico pues perdió o se separó de sus seres queridos. Rin es una hechicera muy talentosa, que toma todas las medidas necesarias para ganar y derrotar a sus oponentes. A pesar de esto, en un momento del episodio se deja llevar por su lado bondadoso, contradiciendo su supuesta manera de actuar durante el combate. A la mitad del episodio, Rin invoca por error a Archer, quien es un personaje bastante misterioso, que a su vez es sarcástico, desobediente, testarudo y hasta grosero. Es el único sirviente del que no se conoce su identidad. El episodio también introduce como personajes al sirviente Lancer, además de unos cuantos personajes secundarios y Emiya Shirou, quien será el protagonista del resto de la serie, pues este prólogo es quizás lo único que veremos desde el punto de vista de Rin, aunque ella y Archer son personajes sumamente importantes en esta serie.

Siendo un episodio de 50 minutos, el prólogo de la serie podrá parecer algo lento para algunos, pero es completamente necesario para poder comprender todo lo que ocurre. La interacción entre los personajes es muy interesante y cuando llega el momento de la acción, esta es ejecutada a la perfección. Por ejemplo la batalla entre Archer y Lancer, es una muestra de que cuando Ufotable se dedica a animar una serie, lo hace de una manera impresionante, superando a muchos estudios cuando de este tipo de escenas se trata.

La música es bellísima, pues está compuesta por Yuki Kajiura, conocida por el excelente trabajo que hizo en los animes Fate/Zero, Madoka Magica, Sword Art Online, y las películas Kara No Kyoukai, (estas últimas basadas en las novelas ligeras escritas por el mismo Kinoko Nasu). La música en Fate/Stay Night (Unlimited Blade Works) queda perfectamente con cada escena del episodio: va desde lo tranquilo y muy melódico hasta lo épico y bombástico. También hay un tema muy bueno en los créditos que se supone que será el tema de apertura de la serie. Se menciona la participación de Kalafina (grupo en el que Yuki Kajiura compone las canciones), pero aún no se puede escuchar nada de ese grupo.

Es difícil encontrar algo negativo en este episodio, pero si tuviera que mencionar algo sería que en algunos momentos los diálogos se escuchan exagerados, supuestamente para darle más emoción a la serie y el hecho de que el verdadero protagonista no es un personaje de lo más genial que digamos, aunque se destaca y brilla a su debido momento conforme la historia avanza. Mas eso ya es a futuro y no es relevante al hablar de este episodio.

 

En resumen, Fate/Stay Night (Unlimited Blade Works) tiene lo necesario para convertirse en uno de los mejores animes del año, sería sorprendente que pudiera fallar en eso pues la historia de por sí es muy buena, y con lo mencionado anteriormente en esta primera impresión, cuenta con el potencial para triunfar y regresarle a Fate/Stay Night el respeto que se merece tras aquella adaptación tan mediocre. Es recomendable ver el anime Fate/Zero antes o después de ver esta serie, pues de cualquiera de las dos maneras, uno se llevará gratas sorpresas que influyen en la historia de la otra serie.

Primera impresión: Gingitsune

Al escuchar el concepto de Gingitsune, cualquiera asumiría que será una serie de fantasía, y aunque es planteada una situación digna de dicho género, el espectador llegará a convencerse de que lo que ocurre no es nada del otro mundo. todo apunta a que Gingitsune (traducido a Zorro plateado) será otra serie más de recuentos de la vida con algo de drama. Una serie bastante regular, sin algo realmente destacable, pero para nada aburrida.

     La protagonista, de nombre Makoto, es una chica de preparatoria que lleva una vida tranquila con su padre, aunque hay algo que la distingue. Ella es la heredera del santuario del dios Inari, lo que le permite ver a Gintaro, un zorro humanoide que puede ver el futuro y es un mensajero de los dioses, quien se apareció frente a ella cuando tenía cuatro años. Por lo tanto, parece ser que la serie se enfocará en la amistad entre ellos.

     El inicio de la serie es bastante rápido, Makoto da a la audiencia una explicación muy breve de su situación, pero que es suficiente para entender la trama. Al mismo tiempo,  deja en la oscuridad algunos puntos sobre el pasado tanto de Makoto como de Gintario, dando curiosidad al espectador sobre el fallecimiento de la madre de Makoto y el hecho de que Gintaro sea un espíritu solitario sin una pareja.

     Gingitsune no muestra estereotipos mayores, lo cual es bueno y le da algo de seriedad. Los pocos personajes tienen cierto carisma y no tienen una personalidad muy marcada, aunque son un tanto olvidables. Por ejemplo, Makoto es una chica amable, tranquila y algo torpe, pero de un momento a otro pasa a mostrar un lado más dramático, mientras que Gintaro da primero una impresión de ser frío, cortante y despreocupado, y luego muestra un lado bondadoso y tiene sus momentos graciosos. Si hay algo que puede aderezar la serie muy bien, es la habilidad de Gintaro para ver el futuro, con esto, Gintaro le brinda lo necesario a Makoto para ayudar a quienes necesitan una predicción. Mas al mismo tiempo deja un mensaje muy claro, aplicable a la realidad en que se vive hoy en día: «Las personas solo buscan a sus dioses cuando necesitan ayuda».

     Otro aspecto en donde brilla Gingitsune es en el uso de la música, cada canción ambienta perfectamente su escena correspondiente, y le queda a la serie como anillo al dedo. La música es relajante y melódica, a excepción del tema de apertura, que es más movido.

      A pesar de todo esto, Gingitsune tiene una posibilidad de volverse una serie sin dirección, que puede resultar en algo típico como si se llamara «Las aventuras de Makoto y su amigo Gintaro». No parece ir a ningún lugar, pero quizás los misterios del pasado de ambos personajes le den algo de sentido, pues es eso lo que de verdad llama la atención al espectador. La animación no es mala. Es decente pero con fallas muy visibles, como en el caso de Gintaro. Sus movimientos se ven demasiado simples. Incluso cuando habla, solo se ve que su hocico se abre y se cierra. Lamentablemente en el aspecto visual la serie no llama para nada la atención.

     En resumen, Gingitsune tiene lo necesario para entretener a la audiencia, y puede decirse que no es solo un anime más, ya que supera ligeramente el promedio. Sin embargo no tiene nada que llegue a impresionar, ni tiene la complejidad o el realismo que normalmente tiene una serie seinen. Es una serie que no debe ser vista con expectativas muy altas, aunque esto puede llegar a cambiar con la introducción de más personajes, o con el enfoque adecuado en los puntos antes mencionados.

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